“Si la humanidad no es capaz pensar como especie; si sigue pensando apenas como país, y dentro del país como clase social, pensando solamente en lo nuestro, entonces la civilización está condenada”, reflexionó el presidente de Uruguay
“Para tener peso en el mundo tenemos que juntarnos”, afirmó este miércoles el presidente de la República Oriental del Uruguay, José Pepe Mujica, durante la Segunda Cumbre Presidencial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, efectuada en La Habana.
Durante la reunión de jefes y jefas de Estados y de Gobiernos, el mandatario uruguayo señaló la importancia de elevar la conciencia de los pueblos.
“La globalización es un hecho que va camino al desastre,si no somos capaces de crear un programa de conciencia”, dijo.
Mujica también reflexionó: “Si la humanidad no es capaz pensar como especie; si sigue pensando apenas como país, y dentro del país como clase social, pensando solamente en lo nuestro, entonces la civilización está condenada”.
El primer mandatario aseguró que el verdadero desarrollo de los países radica en la constante lucha por la felicidad.
“Tenemos que integrarnos por nuestro propio desarrollo. El desarrollo no es solo sumar riqueza, aumentar consumo. No. Es la lucha por la felicidad humana. La única cosa trascendente para cada uno de los seres humanos es la vida. La vida real y concreta, y esta no se puede esclavizar; no se puede perder”, precisó.
Finalmente, José Pepe Mujica concluyó: “Si no cambias vos’ pueblo, no cambia nada”.
Vea bien el video por favor. No se apresure a leer este breve artículo, véalo completo. Son poco más de 7 minutos, un extracto nomás de un fenómeno que puede parecer extraño para algunos, bizarro para otros, e irreal y hasta surrealista para algunos pocos, pero no lo es. Esto es nada más y nada menos que la realidad al desnudo.
¿Qué
vio usted? Déjeme contarle lo que yo vi.
De
seguro usted ha tenido la oportunidad de ver películas de zombies ¿no es así?
¿No ve acaso un siniestro parecido entre esas aterradoras producciones
cinematográficas y lo que aparece en este grotesco compilado? Pues déjeme
decirle que yo sí, yo veo más que un parecido, veo un reflejo, un espeluznante
paralelismo.
¿Cuál
le parece que es la característica distintiva de un zombie? Quizá sea un
comportamiento compulsivo, casi mecánico, como un autómata programado para
realizar una cierta tarea, o para perseguir un cierto propósito. En las
películas este propósito es alimentarse de seres vivos, sujetos normales (o de
sus cerebros). En la realidad es conseguir algo, lo que sea; fíjese que muchos
de estos sujetos no saben ni lo que buscan, golpean, aplastan, empujan, sólo
manotean desesperados bolsas o cajas y sacan un botín que ni siquiera saben lo
que es. Sólo sienten que deben hacerlo. Pero... acaso no nos damos cuenta: esBLACK FRIDAY.
Ese es
el nombre del programa que ejecutan, instrucción tras instrucción, sin control,
sin conciencia, sin notar qué hay alrededor, sin entender y sin conocimiento de
qué es lo que está ocurriendo."BLACK FRIDAY" fue
"descargado" e "instalado" en cada uno de estos sujetos y
"BLACK FRIDAY" es el programa que ellos ejecutan.
Un
profesional de la informática está familiarizado con esta dinámica, pero nada
más que en el reino de los ordenadores, es decir, en un ámbito acotado a
dispositivos con un mecanismo definido, que no cuentan con habilidades
creativas y que no pueden pensar por sí mismos, sólo seguir instrucciones
precisas, paso a paso, sin medir, sin considerar, sin comprender. Pues eso
justamente es lo que vemos en este vídeo, máquinas, dispositivos programados
para seguir instrucciones.
¿Se
puede imaginar un mundo poblado por sujetos así? No necesita imaginación,
encienda su televisor, o más sencillo, deténgase unos instantes a mirar a su
alrededor. ¿Qué ve? Sí, así es, se ven autómatas a diestra y siniestra
ejecutando programas, siguiendo instrucciones. Mire por ejemplo lasprotestas
callejeras,15M,Ocupa Wall Street, ... elija la que
quiera. ¿Ve acaso que sobresalen hombres con conciencia, con pleno conocimiento
de qué es lo que está ocurriendo? ¿Ve acaso seres humanos coherentes con entero
control de sus facultades enfocados en la búsqueda de un objetivo "superior",
trascendente? ¿Ve acaso a hombres creando a cada paso nuevas alternativas,
nuevos caminos, que no se comportan como ganado arreado al corral?
Pues
lamento decirle que yo no veo nada de esto. En cambio, sí se me hace palpable y
evidente que estas protestas o marchas, como quiera llamarlas, están plagadas
de autómatas que como células de un organismo deben cumplir con lo ya
determinado.Un programa ha sido
"instalado" en cada uno de estos individuos y este programa está
siendo ejecutado.El programa puede llamarse
"indignación ciudadana", "estamos hartos", o "abajo el
capitalismo",... da igual, es sólo un nombre; las instrucciones son
idénticas para cada uno. Apenas existen pequeñas variaciones triviales que poco
cambian el curso de los acontecimientos.
Y yo me
pregunto, ¿quiénes son los programadores detrás de estos programas? ¿Quiénes
son esos sujetos (o grupos, u organizaciones) que conocen a estas máquinas con
todo lujo de detalles y diseñan estos programas perfectos que transforman a
estos sujetos en verdaderos zombies, verdaderos ejecutores de instrucciones?
Mmmm....
veo que quizá nunca se hizo esta pregunta porque usted es una de esas personas
que creen que la realidad es regida por el caos, por la sumatoria de acciones
individuales, desconectadas, que todo lo que acontece es el resultado de una
ecuación cuyas variables son fundamentalmente humanas y su lógica esencialmente
dialéctica, el choque continuo de tesis y antítesis, fuerzas opuestas en pugna
y una supuesta síntesis superando la disputa, iterandoad infinitum, en una danza cósmica sin propósito ni sentido.
Si
usted piensa de este modo quizá debería reconsiderar su posición, pues es un
hecho que las matemáticas y otras ciencias afines han sugerido y argumentado
que donde hay patrones regulares (el comportamiento del "autómata"
por ejemplo) hay un conjunto de reglas rigiendo este comportamiento, y donde
hay reglas hay alguien o algo que las determina, las impone. Es decir, donde
hay reglas, existe "un diseño", y ante la presencia de un diseño es
posible afirmar con un importante nivel de certeza que ALGUIEN lo diseñó, que
en su origen haya unDISEÑADOR.
No se
confunda, no estamos hablando aquí de dioses, lo que aquí estamos afirmando es
simplemente que cuando estos desconcertantes comportamientos mecánicos y
repetitivos se manifiestan en un colectivo de sujetos, es muy probable que
exista "algo" o "alguien" que los determine, los imponga,
los "instale" en cada individuo que, símil a un ordenador, ejecutará
el conjunto de instrucciones destinadas a conseguir una conducta definida.
Considerando
lo dicho hasta aquí, es imposible evadir la pregunta de cómo es que estos
programas son "instalados" en estos "dispositivos humanos".
Bueno, déjeme decirle que esta pregunta no tiene una respuesta sencilla, pero
me es posible sugerir que un modo de llevar adelante tamaña tarea puede ser a
través de la imposición de ilusiones, de falsas "verdades", de
percepciones sesgadas. Sí, si lo piensa sólo un poco podrá darse cuenta de quesin dudalas mentirasconstituyen auténticos programas que se ejecutan en nuestras mentes
y nos transforman en verdaderos autómatas.
¿Qué cree usted que ocurre con estos sujetos
vulnerables a la programación? ¿Qué determina que estos seres pierdan todo
rasgo de individualidad, cualquier atisbo de humanidad? Hay respuesta para
estas preguntas. Existen hombres que son extremadamente permeables al manejo y
la manipulación. Un especial ejemplo de tales sujetos son los llamados seguidores
de autoritarios. Estos son "individuos que básicamente son
una pizarra en blanco y que su única estructura de personalidad es la creada
por el sistema sociocultural en el que viven. ¡No hay nada más allí! Eso es lo
que los hace tan buenos robots, seguidores de tipos patológicos que los
utilizan para representar la visión de la mayoría, o al menos, para reforzarla"
(extraido de Ley Marcial y el Seguidor de los Autoritarios,
de Laura Knight-Jadczyk, ¡recomendable artículo!).
Ahora, ¿qué pensaría usted si le dijera que todos estamos conectados a este
colosal "aparato" de programación y que somos vulnerables a sus
programas? Una persona mentalmente sana y con ansias de conciencia seguro que
se preocuparía y empezaría cuando menos a prestar atención a su comportamiento
y al origen del mismo.
Piense en esto. A los sujetos del vídeo se les pudo haber "instalado"
un sencillo programa cuyas instrucciones básicas dicen algo así como que "deben
aprovechar a como dé lugar las supe rofertas del BLACK FRIDAY para
conseguir cosas que es importante que posean, y que dichos bienes, mayormente
de caracter material, cualquiera que sean éstos, son indispensables,
fundamentales, esenciales para su vida, su bienestar, y su felicidad".
Una vez que se está ejecutando este programa ya no importa si lo que sacan de
una caja, una bolsa o un aparador de una tienda es un televisor, una plancha,
una XBOX, una moladora, una caña de pescar o una pack de papel higiénico.
Tampoco importa si para conseguirlo tuvieron que amasijar al que estaba a su
lado, destruir una persiana, atropellar a quien esté en frente, o quizá hasta
matar a quien sea de algún modo un potencial obstáculo.
¿Qué significa realmente hoy día tener una buena
"calidad de vida" cuando la felicidad se mide según la cantidad de
objetos materiales que uno posee, cuando los demás pasan a segundo plano,
cuando las relaciones interpersonales, la ayuda mútua, la compasión y el
respeto no entran dentro de la ecuación, ya que no tienen valor monetario
alguno? ¿Acaso todas esas mentiras y esa programación nos han despojado de lo
que significa ser humanos? ¿Acaso lo que yo veo en ese video es un síntoma de
la robotización del alma, por así llamarla? ¿Qué futuro promete esto para las
nuevas generaciones, para nuestros hijos y nietos?
¿Mucho para pensar no? Hablando de hijos y nietos
permítame despedirme con una interesante referencia. No hace mucho tuve la
oportunidad de leer un cuento que a mi juicio
representa con magistral realismo a través de una sencilla metáfora los tiempos
actuales, y más aún, los tiempos venideros. En él se delinea una marcada
diferencia entre dos tipos de hombres: aquellos que responden como soldados a
la manipulación, y aquellos que con un destello de conciencia vislumbran lo
trascendente. Lamento tener que decir que hay una extraordinaria similitud
entre el comportamiento de los primeros y los sujetos del video (me tomo el
atrevimiento de sugerirle al lector que le eche un ojo al cuento para ver cómo
les va a estos sujetos).
Tomando todo esto en perspectiva, lamentablemente me veo sentenciado a
pensar que semejante comportamiento no es más que otra "Señal de los
tiempos".
Mauricio
Santecchia
Nacido en Argentina, Mauricio Santecchia es un
Analista de Sistemas Informáticos especializado en consultoría en las áreas de
Tecnologías de la Información y Comunicaciones.
Levantarse cuando suena la alarma del celular, somnoliento
preparar la cafetera y mientras el café hierve apenas tienes tiempo para
cepillarte. Te tomas el café apurando tus hijos “tenemos que movernos, hay que
salir antes de los tapones”. Los muchachitos, con sus mochilas atiborradas se
comen sus panes caminando hacia la puerta alentados por tu insistencia. Tú,
mientras tanto hechas el café en un vaso plástico porque el tiempo no te da
para bebértelo tranquilo en casa con tu esposa, tomas también un pedazo de pan
y medio lo masticas mientras bajas las escaleras con tu Ipad en el regazo, tu
corbata color vino sobre tu camisa rosada.
En el parqueo del edificio tu historia se multiplica: hombres con
corbatas, laptops al hombro y celulares al cinto salen disparados con uno o dos
muchachos detrás. Apurados suben a sus Honda, Toyota, Nissan y
salen a la caza desesperada de un hueco antes de los tapones. Hoy tuviste
suerte, el semáforo no está congestionado, pero ahora tienes otro reto, llegar
al colegio antes que los otros padres para evitar el congestionamiento en la
entrada. Adiós, sion papi, su madre los viene a buscar hoy, por qué?, tengo un
almuerzo al medio día, adiós, sion papi.
La tercera batalla, llegar antes de las ocho a la oficina, mientras el radio te
transmite todo el ruido y la porquería de los comentaristas matutinos. Sin
darte cuenta tu cerebro se abarrota de disparates: EEUU deporta 102 dominicanos,
CIDH se reunirá con el TC para discutir la sentencia, encuentran armas en
Gazcue, liberan acusado de matar comunicador, vienen las elecciones del comité
central del pelede, exigen Danilo continúe el metro, escogido 7 toros 3. Licey
2 águilas 1. Todo esto no lo escuchas. En realidad lo recibes como un autómata
y como un autómata lo repetirás al tomar café con tus compañeros en el trabajo.
7:48 am. Vaya nuevo record.
Te colocas en tu parqueo asignado y entras al lugar donde pasaras
las siguientes 10 horas. Llamadas a clientes, llamadas a suplidores,
cotizaciones, negociaciones, FOB, Bill of landing, fletes, furgones, depósitos
bancarios, retiros, pagos a suplidores, cobros a clientes, reportes de ventas
actualizados, reporte de efectivo, “cuanto tenemos en el BHD”, “cuatro
millones”. “paga la nómina de ahí”, “que hacemos con el pago Plásticos del C”.
“Prométele un cheque para el jueves, y reza para que S... pague”. Las once, te
paras del escritorio y vas a la cafetera, café calentado, dos colegas gerentes,
los temas de esta mañana: el escogido, delincuencia, armas Gazcue, liberan asesino
comunicador, droga, Hipólito, Miguel, Leonel, primarias, sentencia, haitianos,
Red Sox, Yankees. Once treinta te llama el dueño desde su celular “acuérdate
del almuerzo”, “claro, usted no va?”, “manéjalo tú, solo ten pendiente las
condiciones de pago, bajo ningún concepto pueden ser modificadas, después
cualquier otra cosa manéjala según tu criterio, suerte”.
Las doce, restaurant, el almuerzo con los mexicanos, los temas
varían un poco: Calderon, petróleo, Irán, Tijuana, frontera, crisis mundial. El
menú: pulpo a la gallega, camarón al ajillo, vino blanco. Se logra el acuerdo.
El primer embarque en un mes, te anotas un punto con el jefe. A conducir de
nuevo a la oficina, embotado por el vino, tapones, elevados, Amet, vendedores
en las esquinas, programas de farándula y deportes en el radio, tu cerebro
continua su camino al embrutecimiento: toño rosario, omega, el sujeto, daddy
yankee, Robinson Canó. Con el sol de las
dos de la tarde tu cerebro se niega a responder y tienes que apagar el radio.
Tres pe eme oficina de nuevo, larga lista de cheques para la firma, la joven
contadora frente a ti observándote mientras lees cada soporte, ella respira
cuando firmas sin preguntar y preguntas “y este otro cheque para el mecánico”,
“es el camión rojo, se acuerda, se quedó cerca de san Pedro”. Firmando el
cheque dices “maldito camión, ya tenemos que salir de él”. Te conectas al
Messenger y chateas un rato con un primo en Alemania mientras piensas que
te vas temprano porque esta noche juegan Escogido y Licey, un trago, un juego
nada mal para votar el stress.
Seis de la tarde largo regreso a casa, mentalmente desarrollas tu
ruta anti tapones pero justo en el momento en que vas a tomarla suena el
celular. Tu mujer, pasa por el súper trae pan, café y algo de leche. Que vaina,
eso te obliga atravesar el tapón por el centro. Lentamente la cadena se mueve,
y entonces se te ocurre la primera cosa inteligente del día, poner un poco de
música suave para atravesar la serpiente por el centro.
En el supermercado sabes que si quieres vas directo a buscar
tu encargo pero no, ya Bauman te lo advirtió, estas en el templo de consumo no
puedes resistírtelo caminas por completo, te mareas ante la inmensidad de la
oferta: electrodomésticos, home theater, computadoras, tostadoras, lavadoras,
jeans, abanicos aires acondicionado, tv lcd, tv plasma, DVD, ropa casual, ropa
de moda, perfumes, especiales de whisky, las mejores carnes, los mejores
mariscos, jugos, vinos. Y la voz omnipresente del anunciador que cada cinco
minutos te habla desde la nada de su micrófono recordante que no te vayas sin
pasar por el pasillo de caballeros y veas las lindas corbatas que tienen para
ti solo por hoy, porque tú eres especial, y por ser tan especial durante la
próxima media hora podrás llevártelas a mitad de precio. Menos mal que durante el
tiempo que pasaste dentro del súper la cantidad de vehículos se redujo lo que
hace que el trayecto hasta la casa sea más suave. Entonces sonríes y enciendes la
radio. Que buena es la vida. Acaso hay otra forma de vivir?